Si alguien te pide que le recomiendes un buen programador, ¿quién te viene a la mente? ¿Te consideras un buen programador? ¿Qué criterios utilizas para juzgar lo “bueno”?

Al pensar en esto, me di cuenta de que hay diferentes maneras en que un programador puede ser bueno. Así que te presento a Los cuatro tipos de programador.

El Filósofo

Los cuatro tipos de programador El filósofo le encanta escribir código bonito, bien definido y bien estructurado. No gasta tiempo decidiendo cuanto tiempo invertirá: la elegancia, robustez y flexibilidad de la solución es en lo que se gasta la energía del filósofo. El filósofo no puede vivir una semana sin mencionar las “mejores prácticas”.

  • Motivación:
    • El filósofo es en última instancia, impulsado por una necesidad de seguridad que se expresa a través de un estricto control. Un sistema predecible, bien ordenado, que siempre sigue unos principios claros lo como un filósofo se imagina el cielo. El caos es un infierno. La belleza se encuentra en orden.
  • Superpoderes:
    • Puede crear código en el que podrías apostar tu vida.
    • Puede crear un ambiente donde el código base se mantiene en forma inalterable, independientemente de las habilidades de los otros miembros del equipo.
    • Todo lo que construye es escalable.
  • El lado oscuro:
    • Siempre tiene la razón.
    • Se mete en discusiones mezquinas sobre los límites de la línea de 80 columnas.
    • Se preocupa más por la cobertura de la prueba que los problemas de los clientes.
    • La aplicación nunca está terminada.

El Inventor

Los cuatro tipos de programador Algo nuevo e interesante siempre está saliendo del laboratorio del inventor. Nadie lo pidió, pero eso no impidió que el inventor lo hiciera.

  • Motivación:
    • El inventor es impulsado por la necesidad de explorar y dar a luz algo totalmente nuevo y único en el mundo. La curiosidad lo obliga a solventar los “¿y que pasaría si…?”.
  • Superpoderes:
    • Crea nueva tecnología que (a veces) se corresponde con las necesidades.
    • Tiene un entusiasmo contagioso.
    • Te hace decir: “¡Vaya, nunca pensé en usarlo de esa manera!”
  • El lado oscuro:
    • Una incesante necesidad por rehacer lo que que no lleve su nombre.

El Conquistador

Los cuatro tipos de programador Ningún problema es demasiado difícil para el conquistador. Para ellos, la programación es una odisea de retos cada vez más difíciles de superar. El conquistador es dinámico y competitivo, pero no necesariamente competitivo con otras personas.

  • Motivación:
    • Mientras más difícil el rompecabezas, más grande la prisa.
  • Superpoderes:
    • Puede resolver problemas sin solución demostrable.
    • Enfoque más preciso que un láser, más resistencia que un corredor de maratón
    • Es una enciclopedia andante de los algoritmos.
  • El lado oscuro:
    • Complica los problemas fáciles para que sean más agradables de resolver.
    • Siempre está aburrido.

El Solucionador de Problemas

Los cuatro tipos de programador El solucionador de problemas es violentamente pragmático y orientado a objetivos. Un problema bien definido lo resolverá, y debe hacerse rápidamente por todos los medios necesarios.

  • Motivación:
    • El solucionador de problemas está motivado por la creación de valor, por lo que se centra menos en el proceso creativo y más en ofrecer el resultado deseado.
  • Superpoderes
    • Escucha.
    • Hace lanzamientos.
    • Utiliza la tecnología para resolver problemas de negocios en lugar de crear problemas de negocio.
  • El lado oscuro:
    • Enoja a los programadores puristas.
    • Puede ser oportunista.

Convertirse en un buen programador

Por supuesto, no todos los programadores encajan dentro de estas cuatro categorías arbitrarias. El punto es que hay diferentes maneras de ser un buen programador, y como programador, tomate el tiempo para cultivar estos cuatro tipos de programadores dentro de tí mismo. Serás un buen programador cuando, sin importar la situación, seas capaz de invocar al tipo de programador adecuado.

Parafraseado desde “Are You a Good Programmer?